martes, 19 de febrero de 2013

Equilibrium, ¿una realidad deseable?

Hace unos días, tuve la oportunidad de ver una película, en mi opinión, digna de comentar.



Esta película no ha sido estrenada en España, pues se prohibió su reproducción dentro de nuestro país...¿por qué? (esto dejo que cada uno llegue a sus conclusiones... si las hay)

¿De qué trata? "Ha habido una tercera guerra nueclear mundial y la humanidad no podría soportar una cuarta. Los verdaderos culpables han sido los sentimientos y sensaciones (envidia, odio, etc) y si nos libramos de ellos no volverá a haber más guerras"
 Es una película futurista que no destaca por sus efectos especiales, pero es una película interesante desde el punto de vista moral. Trata de una sociedad (del futuro) dominada por un hombre. Este dominio y mando, se mantiene ya que la autoridad y la supuesta policía controla el consumo obligatorio de una droga que inhibe cualquier tipo de sentimientos: amor, odio, tristeza, cariño... creando una sociedad uniforme y manejable, obediente e insensible. Cualquier persona que vaya en contra de esto (la resistencia), y no tome la droga ("el intervalo" como lo llaman en la pelicula) es condenada a muerte. Una dictadura religiosa que trata de acabar con cualquier tipo de arte y sentimiento.

El protagonista, Preston, cargo más alto de "la policía" comprende lo que está ocurriendo y se revela en contra de las autoridades (tratando de no ser descubierto). ¿Es posible recuperar los sentimientos en una sociedad tan consolidada en este sentido, aparentemente en una sociedad de... paz?... adelante, ¡compruébalo viendo la película!

Reflexionemos por un momento...
¿Realmente los problemas se acaban cuando se matan los sentimientos? Es obvio que las emociones son las que conducen a los seres humanos, uniéndolos, y en ocasiones, separándolos. Sin embargo es evidente que el hecho de sentir amor, odio, tristeza, alegría, cariño, envidia, curiosidad, motivación... es lo que nos hace ser humanos, ser diferentes, y enriquecernos de esa diversidad. No podemos negarnos a nosotros mismos, sino, la humanidad está acabada.
La homogeneidad no es la  solución, es una opción cobarde y absurda de... ¿acabar con los problemas, las disputas y las guerras?, perdona que no  piense esto, los problemas deben solucionarse hablando, pensando y reflexionando, pero no renunciando a nuestra humanidad. Aunque el odio o la envidia no ayudan a mejorar  esta generación, esta sociedad, no debemos renunciar al amor, el cariño, amistad, compañía, motivación, deseo de superación y mejora, y así convirtiéndolos en los sentimientos que guíen nuestra conducta, nuestra vida.

Los sentimientos nos guían, nos caracterizan y nos definen, nos permiten elegir y sentirnos vivos (por supuesto, vivir).

Animo a todo aquel que tenga tiempo a ver esta gran película, y a hacer una reflexión profunda sobre este tema y comentarlo. ¡Somos afortunados de sentir!



1 comentario:

  1. La vi ayer y me gusto... y la frase: sin sentimientos, la vidad solo es el tic tac de un reloj, fue la que mas me gusto. Tengo que reconocer que me impacto la pelicula y la recomiendo ya que te hace pensar. la recomiendo

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